
Al llegar al monumento a Zapata, se tapo la carretera en los dos sentidos, y las cruces se colocaron al rededor del monumento.
Un compañero, simbolicamente, le puso un paliacate en el rostro a Zapata, tambien un bote de aerosol en el fusil y unas flores en la mano.
Demostrando que si Zapata viviera, estubiera con nosotros, o que esta con nosotros, en cada barricadero y en cada grafitero.